
El FMI advierte que la tokenización arriesga con el traslado de poder de los bancos a códigos no regulados
El FMI acaba de lanzar una bomba: la tokenización, el motor de las criptomonedas, podría despojar a los bancos de riesgos y entregárselos a códigos que los reguladores no pueden tocar. Wall Street se apresura a mover billones en cadena, pero el FMI advierte que esta nueva fontanería podría romperse bajo presión.
El FMI está dando la voz de alarma: la tokenización, la tecnología que impulsa las criptomonedas, podría desviar el riesgo de los bancos tradicionales y arrojarlo a líneas de código que operan más allá del alcance regulatorio. Esto ocurre mientras gigantes como BlackRock están impulsando billones a las blockchains. El FMI teme que esta nueva fontanería financiera pueda ceder cuando llegue el estrés. La tokenización elimina los retrasos inherentes de las finanzas tradicionales, que actúan como frenos de seguridad durante las crisis. La liquidación instantánea a través de contratos inteligentes significa que los fallos o las corridas pueden propagarse como la pólvora antes de que nadie pueda reaccionar. El peligro, advierte el FMI, se traslada de las instituciones a las plataformas y al código en sí, exigiendo que la supervisión se extienda al código. Algunos contratos inteligentes podrían volverse demasiado centrales para fallar, haciéndose eco de la crisis del 'demasiado grande para quebrar' que desencadenó los rescates de 2008, con la propiedad de los activos tokenizados todavía legalmente turbia.